viernes, 11 de abril de 2008

Nosotros y las postales antiguas

Postaletrice somos una pareja de coleccionistas de postales antiguas que en este espacio queremos mostraros algunas de nuestras postales preferidas. Más que denominarnos “coleccionistas”, mejor sería decir que simplemente “coleccionamos” postales pues no somos expertos en cartofilia ni coleccionistas acérrimos; quizá nos pegaría más el apelativo de “amateurs”. Las postales antiguas son una más de nuestras aficiones e intereses; es además un interés relativamente reciente porque es sólo desde hace un par de años que empezamos a coleccionarlas de una manera más aplicada e intensa. Por el momento, la nuestra puede ser considerada una colección relativamente pequeña, formada por unas doscientas o trescientas postales aproximadamente.

El criterio que seguimos a la hora de añadir una nueva postal a nuestra colección es, simplemente, que nos guste. Esto, en el mundo de la cartofilia, es algo un tanto infrecuente. La mayoría de los coleccionistas reúnen postales relacionadas con algún lugar concreto (una ciudad, una región), otros se centran en temáticas particulares (los pioneros de la aviación, la historia militar, la caza, los trenes…). A nosotros nos puede interesar una postal de cualquier lugar y de cualquier tema, nunca sabemos exactamente en qué categoría vamos a encontrar esa postal que querremos poseer y conservar. Esta disposición tan abierta ha demostrado ser problemática a la hora de visitar puestos o tiendas de postales antiguas, chocando nuestro deseo de curiosear al azar entre álbumes, cajas o paquetes con la incomprensión e impaciencia de los vendedores. ¿Pero vosotros qué buscáis? ¡Es que no lo sabemos!

Nos interesa una postal cuando algo nos llama la atención en ella, cuando se rompe el ritmo de la repetición y la monotonía después de repasar con la vista imágenes y más imágenes: algo te obliga a detenerte, a volver atrás, a dedicarle unos segundos. Entran en juego motivos diversos, como diversas son las dimensiones que confluyen en la postal antigua como objeto. Podemos decir que encontramos una belleza concretable en términos formales, por así decirlo: el objeto, el encuadre, la composición. Podemos decir que valoramos su capacidad testimonial a la hora de mostrar las luces y las sombras de una época, las primeras décadas del siglo XX. Podemos decir que sentimos que una imagen captura la inmediatez del momento, como el bullicio de una calle atestada de carros y tranvías o los gestos y miradas en un retrato. Y sin perder nunca de vista que las postales antiguas sintetizan y expresan un mundo, no de manera total y completa, sino conformado por la mirada particular que las circunstancias de su producción imponen. Fotógrafos, impresores, editores y en última instancia el público, los consumidores de postales, crearon y seleccionaron imágenes conformando de ese modo la autoimagen circulante de una época. El tiempo continúa la selección, ahora de la postal ya “antigua” como objeto físico, y entre estas permanencias escogemos nosotros, construyendo desde nuestra visión y gusto personales una colección particular.

En este espacio os vamos a mostrar sobre todo postales fotográficas en blanco y negro (la mayoría impresas y algunas reales, verdaderas fotografías) y frecuentemente con “animación”, es decir, aquellas en las que aparecen personas (y a veces animales). Nos interesan las personas y sus vidas –sus calles, sus casas, sus objetos, sus trabajos, sus vestidos, sus gestos y sus poses para la foto también, y este interés antropológico no se puede ver satisfecho únicamente con imágenes vacías de gente, centradas en construcciones y monumentos o rincones desiertos. Hay que decir también que una grandísima parte de nuestras postales son francesas, simplemente porque son las más abundantes en los mercados a los que tenemos acceso y las que presentan una mayor variedad temática, con planos próximos frecuentes y con mucha animación.

Os invitamos a interpretar estas postales libremente, en los términos que la imagen os sugiera. Nos gustaría que resultaran para vosotros tan evocadoras como lo son para nosotros.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

hola
mi nombre es rene del sol vivo en ecuador y cuba tengo unas postales de neurdein freres impresas en paris mi email es rene_delsol@yahoo.es