
“His name is Ben”, retrato de un coyote.
Postal antigua fotográfica real, enviada en 1909, de Elkton (Dakota del Sur) a Sparta (Wisconsin), Estados Unidos.
Para nosotros, Ben es un simpático coyote, sentado como un reyezuelo en su trono. En Norteamérica no es del todo extraño encontrar casos de domesticación de coyotes y de lobos como mascotas, si bien podemos suponer que a principios de siglo era esta una práctica menos frecuente y más sorprendente. Lo cierto es que desde los comienzos de la colonización occidental, al igual que hoy en día, los coyotes han sido considerados por lo general como la mayor amenaza para el ganado y en consecuencia han sido tratados como alimañas, es decir, han sido cazados sin tregua.
No es el caso. Este joven coyote parece disfrutar de unos dueños que están orgullosos de tenerle consigo. Es como una persona, como un miembro más de la familia. No aparece fotografiado en el exterior de la casa sino que ha sido llevado a un estudio de fotografía. No aparece acompañando a nadie y ninguna persona se está aprovechando de los significados y valores que el coyote podría proyectar simbólicamente; es el sujeto único de la fotografía. No aparece ni de pie, ni sentado en el suelo, ni sobre una mesa, sino acomodado en una silla y no es una silla cualquiera: en un tranquilo ambiente de estudio, sobre un fondo abstracto e indeterminado, la civilizada majestuosidad de la silla contrasta con el aire desenvuelto e imprevisible del coyote. No hay un interés por mostrar su cuerpo, sus proporciones, su animalidad, sino por captar su mirada: nos mira de frente, vemos su cara y sus manos. Para completar este verdadero retrato, parece que ha resultado imprescindible indicar de quién se trata, aún a costa de molestar la elegancia de la imagen con una escritura de trazos quebrados; es Ben.


2 comentarios:
No tenía ni idea de que existía una disciplina llamada cartofilia pero me parece algo encantador. Borro lo de disciplina porque suena yo qué sé. ¿Quizá afición?
Me encanta Ben. Me recuerda a mi gata Lana. Y me ha gustado mucho que habléis de sus manos, no patas. Las patas son de las bestias y de las personas malas y cutres. Los buenos animales tienen manos.
Noble y elegante, Ben. Ojalá todos fuéramos como él.
Saludos cordiales:
JLP
Sí, "disciplina" suena como mal (a dispositivo de control y tortura). Mejor afición, por lo menos para nosotros :)
Obviamente, es una de nuestras postales favoritas, por eso la tenemos de perfil y es la primera que hemos puesto.
¡Saludos!
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